jueves, 1 de junio de 2017

Paradores, 4 destinos con vistas al mar

La red de Paradores de Turismo del estado español cuenta con casi un centenar de establecimientos situados en ciudades o parajes de singular belleza y encanto. Si estás preparando tu viaje para disfrutar del sol y la playa y aún no has elegido destino, aquí te mostramos cuatro paradores ubicados entre acantilados, aguas cristalinas y paisajes de ensueño.


Parador de Aiguablava

Paisajes abruptos y playas de aguas claras y arenas doradas aguardan al viajero en el Parador de Aiguablava, situado sobre un acantilado que se alza a los pies del mar Mediterráneo. Un lugar idóneo para disfrutar de la belleza más inalterada de la Costa Brava.

Parador de Aiguablava



Este lugar de ensueño goza de los servicios de gimnasio, sauna y piscina, así como del restaurante y cocktail bar “Mar i Vent”, donde se pueden degustar platos representativos de la cocina del Baix Empordà y unos innovadores cocteles. Pero uno de los mayores atractivos de este singular alojamiento son sus habitaciones, que decoradas de forma sencilla y acogedora, cuentan con el privilegio de disponer casi todas ellas de terrazas que ofrecen unas espectaculares vistas al mar Mediterráneo.

A sólo 4 kilómetros se encuentra el pintoresco municipio de Begur, que se emplaza a los pies del mar y que cuenta con el atractivo turístico de las casas indianas, que datan de entre 1860 y 1887 y que pertenecieron a quienes, en aquellos tiempos, partieron “a hacer las Américas”, principalmente a Cuba.


Parador de Baiona

Cercada por las aguas del océano Atlántico y ocupando la península de Monterreal frente a la ría de Vigo, se alza una impresionante fortaleza medieval reconvertida en Parador de Turismo en el año 1966. En su interior, sorprenden sus salones señoriales, las escaleras de piedra y sus espaciosas habitaciones con vistas al mar, desde las que se pueden contemplar espectaculares atardeceres. Y a lo lejos, las maravillosas Islas Cíes, lugar de obligada visita para el viajero antes de abandonar tierras gallegas.

En este enclave de ensueño se puede degustar la exquisita cocina gallega, basada en pescados y mariscos de la zona, a través de dos espacios gastronómicos: el restaurante Torre del Príncipe y el Enxebre a Pinta. Y una excelente opción para estirar un poco las piernas después de entregarse a los placeres culinarios, es recorrer las murallas de Monterreal, en las que se pueden contemplar puertas, torres y otras construcciones.

Parador de Baiona


Para los amantes de las experiencias únicas, el parador recomienda alojarse en la habitación 323, de 90 metros cuadrados, con cama con dosel de dos por dos metros, salón privado, bañera hidromasaje y cinco ventanales orientados a poniente que proporcionan unas insuperables vistas.



Parador de La Gomera

La capital de la isla, San Sebastián de la Gomera, acoge este Parador de Turismo con vistas al océano Atlántico y rodeado de un paradisiaco jardín con especies subtropicales que invitan a la calma y al relax.

La decoración del parador permite viajar en el tiempo hasta la época colombina, y es que San Sebastián de la Gomera fue la última escala de Colón antes del descubrimiento de América. Su ubicación permite disfrutar de unas extraordinarias vistas del océano Atlántico, el Teide y la isla de Tenerife.

Parador de La Gomera


La zona Welness invita a relajarse y olvidarse del estrés en su inigualable piscina exterior, la sauna y el jacuzzi, así como recibir distintos tratamientos para aliviar tensiones. Y para acabar de cuidarse, nada mejor que entregarse a los placeres culinarios de la gastronomía sencilla y sabrosa de la isla.

Paisajes que parecen sacados de un cuento de hadas aguardan al viajero en el Parque Natural de Garajonay, como el Bosque del Cedro, un bosque de laurisilva único en toda Europa. Y si tienen ocasión, no dejen de asistir a una exhibición de silbo gomero, un sistema tradicional de comunicación usado en la isla y que es Patrimonio de la Humanidad, al igual que Garajonay.



Parador de Cádiz

En la ciudad más antigua de occidente, conocida también con el nombre de Tacita de Plata, se alza este Parador de Turismo de diseño totalmente vanguardista, donde el viajero podrá disfrutar de unas excelentes vistas de la bahía de Cádiz desde cualquiera de sus rincones.

Parador de Cádiz


Este parador de ciudad dispone de restaurante y tapería, donde el viajero podrá degustar desde el famoso “pescaito frito” o la tortilla de camarones, hasta otros platos exquisitos elaborados con los mejores mariscos y pescados del Golfo de Cádiz y del Estrecho, regados con vinos y vinagres de Jerez. Y para relajarse y recuperarse después de una intensa jornada, una visita al spa que ofrece también tratamientos de belleza, nos dejará como nuevos.

Además de su bahía, Cádiz cuenta con otros atractivos turísticos, como su catedral de cúpula dorada, barrios con encanto como el del Pópulo o el de Santa María, y las gastronómicas calle Zorrilla y plaza de san Juan de Dios. La ciudad de Cádiz es alegría, luz, mar y placeres gastronómicos, que la convierten en una experiencia única.

Olga Fuentes - Derechos Reservados


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