domingo, 30 de abril de 2017

Viajar a Rumanía

Al nombrar este país, inmediatamente viene a la mente la figura del conde Drácula y su famoso castillo en Transilvania. Sin embargo, Rumanía es mucho más que eso. Bucarest es su capital y visitarla es adentrarse en los más de treinta museos que salpican la ciudad. Los Cárpatos parten en dos el país, haciendo además las delicias de los amantes del senderismo.


Castillo de Peles - Rumanía
Castillo de Peles


Lugares de interés en Rumanía

  • En la región de Bucovina, sus singulares monasterios medievales son una visita obligada para los amantes del arte pictórico. Estos edificios están decorados con frescos de los siglos XV y XVI.
  • El castillo de Peles, situado en la hermosa ciudad de Sinaia, es uno de lugares más visitados por los turistas. Este edificio de estilo neorrenacentista, data del siglo XIX. En la visita se pueden recorrer sus salones y habitaciones de lujosos acabados, con una exquisita decoración que no dejará indiferente al viajero.
  • El cementerio de Sapanta destaca por su singularidad. Nada que ver con un entorno triste y oscuro, el que normalmente esperamos encontrar en un lugar así. Al contrario, los colores lo inundan todo, las cruces de las tumbas están cubiertas de tonos brillantes y alegres. El viajero se sorprenderá, sin duda, en todo el recorrido.
  • El castillo de Drácula está situado en la localidad de Bran, en la región de Transilvania. Es uno de los lugares más visitados por los turistas, a pesar de que se sabe que Vlad Dracul, en el que se basó Bram Stoker para su famosa novela, nunca vivió en el castillo.


Delta del Danubio - Cormorán
Delta del Danubio - Cormorán


Naturaleza en Rumanía

  • El Delta del Danubio es uno de los lugares de visita obligada para los amantes de la naturaleza. Con más de cuatro mil kilómetros cuadrados, es uno de los humedales más importantes del mundo, hábitat de cientos de especies de aves, como garzas, gansos de cuello rojo, pelícanos y cormoranes. Es Patrimonio de la Humanidad desde el año 1991.
  • La cascada Bigar, es otra maravilla de la naturaleza. El contraste de colores entre la vegetación que cubre sus rocas y el azul de sus aguas, es un espectáculo inolvidable. Está a dos horas de viaje de la ciudad de Timisoara.
  • Los Cárpatos separan la región de Transilvania del resto de Rumanía. Es una visita obligada por sus bellos paisajes y también para los amantes de la escalada, la bicicleta de montaña o el trekking.
  • La cueva glaciar de Scarisoara, situada en la región de Transilvania y a 1265 m de altitud, es la cueva más grande de Rumanía, que alberga el segundo glaciar más grande del mundo. Está considerada monumento natural y reserva espeleológica.

Salina de Turda

Las minas de sal de Rumanía merecen una mención más extensa por su singularidad y espectacularidad. Miles de personas visitan el lugar cada año y es uno de los más apreciados del mundo por los turistas.

Esta mina se formó hace aproximadamente trece millones de años. La sal en Turda se ha extraído desde tiempos antiguos y se sabe que fue una de las minas más importantes del Imperio romano. En la Edad Media era uno de los pilares económicos más importantes de la región de Transilvania. En la Segunda Guerra Mundial sirvió de refugio antiaéreo.



En el año 2008 se abrió al público, después de una remodelación que fusionó la inmensidad de la mina con nuevas edificaciones futuristas. Se ha creado un Spa y diferentes espacios para que los visitantes pasen momentos agradables y entretenidos: un gimnasio, una sala para acceder a internet o ver la televisión, pistas de bolos, minigolf, billar, tenis de mesa, una noria, un parque infantil y un campo de futbol. Además, un anfiteatro con una capacidad para 180 personas, donde se llevan a cabo conciertos y conferencias. Y si nos adentramos más en la mina, nos encontraremos con un lago donde poder navegar en pequeños botes. En resumen, un singular parque de atracciones en las profundidades de la Tierra.

Beatriz Moragues - Derechos Reservados


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